Su ejemplaridad fue máxima cuando creyó que resistir en la Moncloa era un mal servicio a España. Su decisión no fue hija de la desgana de poder, porque en pocas personas se habrá dado tanta y tan noble ambición de Gobierno como en Adolfo Suárez. (Leopoldo Calvo Sotelo en abril de 1999,Presidente de España)

Frase de Adolfo Suarez